Antídotos Falibles: Apuntes sobre la patología en la cláusula arbitral y su superación.

Numerosas virtudes destacan el proceso arbitral, tales como la rapidez para resolver una controversia, la libertad para elegir a los árbitros y las reglas del “juego”, la confidencialidad, inmediación, entre otros; Sin duda alguna, un antídoto a las “particularidades” de la vía ordinaria, por lo que actualmente no es extraño encontrarnos con cláusulas arbitrales en los contratos. Sin embargo, una redacción imprecisa de estas puede aperturar a un terreno fértil para la confusión y el desacuerdo. Hoy centraré el foco de análisis en las cláusulas patológicas, sus efectos jurídicos y cómo evitarlas.

Cuando los pactos arbitrales no son lo suficientemente claros y precisos, nos conducen a una nebulosa llamada patología del convenio arbitral; esta anomalía podrá encontrarse en la imposibilidad de ejecutar la voluntad de las partes, por eso para eludir la presencia de cláusulas patológicas resulta imperativo anticipar, al redactarlas, los efectos que estas desencadenarán. Dedicando un tiempo prudente a su elaboración evitando las late-night clauses <dejando su redacción a último momento> o en su defecto, adherirse al modelo preconizado por las instituciones arbitrales, que en el contexto hondureño se trata del modelo preconcebido por la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa y la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés. Este enfoque previene la utilización indebida de cláusulas arbitrales oscuras o ambiguas, garantizando una redacción que se concatena de manera efectiva con sus propósitos originales.

¿cómo se identifica, entonces, la patología en el convenio arbitral? “Un convenio arbitral resulta patológico cuando por los defectos, imperfecciones o deficiencias en su redacción impide el correcto y normal desarrollo del arbitraje” (Matheus, 2004) Se infiere, entonces, que la efectiva aplicación de una cláusula arbitral consistirá en evitar la ambigüedad, oscuridad e imprecisión, ya sea en alguno de los requisitos de validez o en los elementos no esenciales de la cláusula.

Para facilitar su identificación, la doctrina ya ha desarrollado que todo convenio arbitral es clause pathologique si no cumple con estas cuatro funciones:

  1. a) producir efectos que resulten obligatorios para las partes contratantes, b) impedir que la justicia ordinaria intervenga antes de que se emita el laudo arbitral c) dotar de competencia para resolver el conflicto o los conflictos a los árbitros y d) brindar las condiciones necesarias para un desarrollo de un procedimiento organizado que concluya con un laudo. (Eisemann, 1974)

Consecutivamente, es importante recordar que las cláusulas arbitrales son a menudo la llave que abre la puerta hacia la resolución eficiente de disputas, por eso una correcta redacción es fundamental. Cuando estas no son redactadas con precisión, o cuando se pretende escalonar de manera incorrecta las cláusulas, pueden convertirse en un hándicap en el desarrollo normal del arbitraje; es decir, presentar un problema en lugar de una solución.

No es raro encontrarse contratos con cláusulas arbitrales oscuras, imprecisas o simplemente erróneas porque designan, por ejemplo, instituciones arbitrales inexistentes y que incluso involucran la vía ordinaria para dirimir la controversia. Por lo anterior, la necesidad de redactar cláusulas arbitrales con precisión y paciencia no puede ser subestimada. Un lenguaje claro y específico es esencial para asegurar que todas las partes involucradas comprendan los términos y condiciones bajo los cuales cualquier disputa será resuelta, MENOS, ES MÁS. La falta de precisión puede dar lugar a interpretaciones divergentes, gestando disputas adicionales sobre la validez y el alcance de la cláusula per se.

Otro aspecto crítico no menos importante, es la identificación clara de las reglas y procedimientos arbitrales aplicables. La elección de un conjunto específico de reglas brinda un marco coherente y sin espacio a confusión.

En conclusión, la redacción clara y precisa es esencial para garantizar que estas cláusulas cumplan su propósito de manera efectiva.

Por eso, en Lexincorp cuidamos cada detalle en la carpintería de contratos, invertir tiempo y esfuerzo en redactar cláusulas arbitrales correctamente definidas permite que las partes involucradas pueden construir una base sólida para la resolución eficiente de disputas.

Agradeciendo su lectura, si mi artículo ha sido de su agrado y necesita asesoría sobre esta materia, no dude en contactarse conmigo al correo electrónico currutia@lexincorp.com.

Escrito por: Carlos Urrutia

Bibliografía:

Eisemann, F. (1974). La Clause d’arbitrage phologique. Minoli, E. Arbitraje comercial:. Turín: Turín: Unione tipografico-editrice.

Matheus, C. (2004). Reflexiones sobre el convenio arbitral en el derecho peruano. n. 108.

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