La responsabilidad civil de las operadoras turísticas y la famosa “cláusula de liberación”

Es usual que, en fechas como estas en las que se acerca el fin de año, el desarrollo del turismo aventura incremente, puesto que la mayoría de la población se encuentra vacacionando; sin embargo, desafortunadamente también es usual que se produzcan hechos, actos, conductas o accidentes cuando se llevan a cabo este tipo de actividades, suponiendo generalmente la existencia del factor de riesgo y cierto grado de destreza o esfuerzo físico asociado. Lo anterior da lugar a situaciones que son jurídicamente relevantes en cuanto a la responsabilidad civil que tienen las operadoras turísticas y/o empresas que brindan el servicio.

En Costa Rica, es costumbre que cada usuario que pretenda hacer uso del servicio turístico deba firmar un documento o un tipo de “cláusula de liberación”, en la que declara que es completa y absolutamente responsable de los riesgos a los que se encuentra expuesto por realizar la actividad. Asimismo, incluso se pueden incluir cláusulas en las que se renuncia a realizar reclamos económicos, y también a pagar los gastos de reparación en caso de que concurra algún daño a los bienes muebles e inmuebles propiedad de la empresa; no obstante, este tipo de actuaciones pueden resultar abusivas, y en consecuencia devienen como nulas en un eventual proceso jurisdiccional.

En este sentido, nuestro Código Civil establece que: “Todo aquel que, por dolo, falta, negligencia o imprudencia, causa a otro un daño, está obligado a repararlo junto con los perjuicios”, y: “La obligación de reparar los daños y perjuicios ocasionados con un delito o cuasi-delito, pesa solidariamente sobre todos los que han participado en el delito o cuasi-delito, sea como autores o cómplices y sobre sus herederos”. Con base en lo anterior, en materia civil, lo importante es determinar, de oficio, la presencia de los presupuestos materiales, a saber: a) El derecho: lo que implica demostrar la existencia de un daño, moral o patrimonial; b) una relación de causalidad entre el evento y el daño y, finalmente, c) un criterio de imputación civil: subjetivo (dolo o culpa), o de responsabilidad objetiva, esto de conformidad con los numerales 1045 y 1046 de nuestro Código Civil anteriormente citados aquí.

Asimismo, en nuestro país existe el decreto N°29421 del Ministerio de Economía, Industria y Comercio, que “tiene como objeto definir los requisitos que deben cumplir los prestadores o empresas que brindan servicios de turismo aventura, en los aspectos sanitarios y de seguridad tanto de los usuarios como de sus trabajadores y con respecto a los elementos necesarios para su operación”, y le impone al operador turístico la obligación de suscribir pólizas de responsabilidad civil y riesgo del trabajo.

A la postre, aún y cuando cada usuario firme cláusulas mediante las cuales la empresa busca eximirse de responsabilidad y del pago de daños y perjuicios ocasionados, hay que tener claro que siempre van a tener que responder en caso de que devenga algún tipo de incidente, tanto ellos, como sus proveedores solidariamente en algunas ocasiones.

Para cualquier consulta o comentario no dude en contactarnos al correo electrónico dmarin@lexincorp.com

Escrito por: Diana Marín

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