TÉCNICAS DE LITIGIO EN PROCESOS JUDICIALES/ARBITRALES

Sabemos que como personas naturales, siempre nos hemos de sentir seguros, en cuanto al orden jurídico se refiere, cuando tenemos un buen Abogado que nos represente, por ejemplo si tenemos que inscribir nuestra casa, esperaremos que nuestro representante legal conozca los procedimientos para tener paz en cuanto al tema.- De igual forma nuestras Empresas se desenvolverán de la mejor forma, en la medida que sientan que todas sus actuaciones están en sintonía del derecho positivo del país donde operan. Por ende, un buen Abogado, es aquel que hace un buen uso de las leyes de que intente valerse a la hora de entablar un proceso judicial, administrativo o arbitral.

La pregunta del millón entonces es: ¿Cómo se reconoce a un buen Abogado?, hay varias características que este debe ostentar para tener éxito en el mundo del Derecho:

  1. Altura ética: El buen abogado se caracteriza por tener consciencia de la profesión que ejerce: nada más absurdo que un Abogado cuyos valores no se encuentren alineados con el sentido del derecho y la justicia, el cliente siempre estará observando la conducta de su Abogado, y si en las pláticas informales refleja este último, que su actitud es la deslealtad, la mentira, etc. Su cliente nunca estará tranquilo, pues pensará que en el proceso actuará de la misma forma.
  2. Conocimiento férreo de la ley: Nadie confía en un médico que en cuestiones fundamentales va a consultar su atlas de anatomía; digamos que en el conocimiento toral de las cuestiones jurídicas, el buen abogado debe ser un experto, ya podrá consultar con los códigos determinados conocimientos que únicamente servirán para afinar la postura que ya tiene clara prima face.
  3. Técnicas de argumentación: Tanto en los procesos de jurisdicción ordinaria (Juzgados de la República), como en los Tribunales Arbitrales, se trata de convencer a los mismos, sobre la asistencia del derecho en la cuestión fáctica, que vía medios de prueba objetivos se le ofrecen a dichos entes, por ende, es el Abogado que ostente todas las herramientas epistémicas jurídicas, el que tendrá “el sartén por el mango”, en este tipo de cuestiones, para ello se requiere:
    • En primer lugar, es importante que el Abogado entienda el rango de cada una de las leyes de que se hará valer para exigir su derecho, pues no ostentará un argumento fuerte, si no sabe manifestar el hilo conductor del derecho que pedirá se aplique a su situación jurídica.
    • La lógica es importante, aquí es donde se tiene mucha debilidad en la Escuela derecho, en primer lugar, porque sólo se brinda un curso de lógica jurídica donde no se profundiza realmente en el tema, más que un par de silogismos, y una que otra falacia regular; y también porque la lógica es una disciplina de corte similar a las matemáticas, que provee una estructura fuerte de pensamiento ordenado, y generalmente quienes escogen la carrera de Abogacía no es muy amigo de este tipo de disciplinas simbólicas y numéricas pues no dominan mucho las matemáticas. La lógica sirve para ordenar nuestras estructuras mentales, y buscar llegar a conclusiones válidas de la realidad que nos ocupa, en este caso: los procesos judiciales o arbitrales.
    • Luego hay otro elemento importante, para el Abogado exitoso, en cuanto a argumentación se refiere: estar permeado de todo el lenguaje técnico-jurídico necesario, y poder moverse entre el y el lenguaje coloquial, para poder expresar bien sus ideas, después de todo, pensamiento y lenguaje van de la mano, y sólo los más experimentados pensadores son capaces de poder expresarse de la mejor forma y con manifestación de la certeza de la que hablan.
  4. El otro aspecto importante es que el abogado sepa demostrar su postura procesal, recordemos que los Hechos probados deben resultar prácticamente innegables, así como no podemos negar determinados hechos de la naturaleza, por ejemplo todo aquello que en observación mediante la ciencia, no se ha podido demostrar lo contrario, y por ello ha pasado de hipótesis a teoría, de teoría, a ley, por ejemplo: Ley de la gravedad que afecta los cuerpos.

 

Como he podido demostrar en el presente artículo, estas características componen a un buen abogado; en Lexincorp contamos con un equipo sumamente preparado para desarrollar todas estas técnicas en los procesos que se someten a su conocimiento, en las distintas etapas, por lo que podemos asesorarle y representarlo en los diferentes procesos ya sean Judiciales o arbitrales.

 

Luis Alberto Rivera Santos
Asociado Senior